La natación es el movimiento y el desplazamiento a través del agua mediante el uso de las extremidades corporales y por lo general sin utilizar ningún instrumento o apoyo para avanzar. Generalmente la natación se hace para recreación, deporte, ejercicio o supervivencia. Los seres humanos pueden contener la respiración bajo el agua y realizar natación locomotora rudimentaria como una respuesta evolutiva.

Es consistentemente una de las principales actividades recreativas públicas​ y en algunos países las lecciones de natación son una parte obligatoria del currículo educativo. Como un deporte formal, la natación tiene competencias locales, nacionales e internacionales. Los Juegos Olímpicos son los más importantes, donde la natación es una disciplina acompañada de un comportamiento adecuado.

Puede realizarse utilizando una amplia gama de estilos, conocida como «strokes», y estos movimientos se utilizan para diversos propósitos, o para distinguir entre las clases de natación competitiva.

Son cuatro los estilos de nadar que se suelen distinguir en las competiciones:

Crol: En este estilo uno de los brazos del nadador se mueve en el aire con la palma hacia abajo dispuesta a entrar en el agua y el codo relajado, mientras el otro brazo avanza bajo del agua. Las piernas se mueven de acuerdo con lo que en los últimos años ha evolucionado como patada oscilante, un movimiento alternativo de las caderas arriba y abajo con las piernas relajadas, los pies hacia adentro y los dedos en punta. Por cada ciclo completo de brazos tienen lugar de dos a ocho patadas oscilantes. En este estilo es muy importante respirar de modo adecuado. Se puede tomar una respiración completa por cada ciclo de los brazos, inhalando por la boca al girar la cabeza a un lado cuando pasa el brazo y exhalando después bajo el agua cuando el brazo avanza de nuevo. Porque es el que permite conseguir más velocidad entre los cuatro estilos disponibles, el estilo crol es el que normalmente escogen los nadadores en las competencias de estilo libre.

Braza: En este estilo el nadador flota boca abajo y ejecuta la siguiente secuencia de movimientos horizontales: con los brazos apuntando al frente y las palmas vueltas, se abren los brazos hacia atrás hasta quedar en línea con los hombros, siempre debajo de la superficie del agua, y luego se recogen por debajo del pecho para después moverlos hacia adelante. Las brazadas deben ser laterales, no verticales. Este es un punto muy importante y debatido en la natación de competición. Mientras se completa la última fase del movimiento de brazos se recogen las piernas para aproximarlas al cuerpo y luego, con las rodillas y los dedos de los pies hacia afuera, se estiran con un impulso, aprovechando que los brazos han vuelto al punto de partida y le aportan hidrodinámica al cuerpo. Luego comienza de nuevo todo el ciclo. El nadador inhala cuando el impulso de los brazos le permite asomar la cabeza por fuera del agua, y exhala debajo del agua.

Mariposa: En este estilo, que se desarrolló a partir del estilo pecho o braza, ambos brazos se llevan juntos al frente por encima del agua y luego hacia atrás y los costados simultáneamente, en un movimiento de brazos continuo. El movimiento de los pies es llamado «patada de delfín», y consiste en un movimiento descendente y brusco de las piernas y los pies, que deben permanecer unidos. Esta combinación obliga a un movimiento ondulante de las caderas.

Espalda: En este estilo es esencialmente una variante invertida del estilo crol, en la que el nadador flota con la espalda hacia abajo. La secuencia de movimientos es alternativa, un brazo en el aire con la palma de la mano hacia afuera saliendo de debajo de la pierna, mientras el otro impulsa el cuerpo en el agua. También se utiliza aquí la patada oscilante del crol.

La natación es una actividad útil y recreativa para las personas, es beneficiosa para la salud tanto a nivel físico como psíquico, es uno de los ejercicios físicos más completos para trabajar la mente y el cuerpo, mantiene en forma, fortalece los músculos y la memoria, por lo que es recomendable su práctica a cualquier edad.

La natación es una actividad útil y recreativa para las personas, es beneficiosa para la salud tanto a nivel físico como psíquico, es uno de los ejercicios físicos más completos para trabajar la mente y el cuerpo, mantiene en forma, fortalece los músculos y la memoria, por lo que es recomendable su práctica a cualquier edad.

Como rutina física la natación tiene una serie de ventajas para el cuerpo, entre las cuales se encuentran: rebajar los niveles de tensión arterial, mejorar el funcionamiento de la actividad osteomuscular, mejorar la capacidad respiratoria, ayudar a fortalecer los tejidos del cuerpo, mejorar la actividad del corazón, aumentar la circulación sanguínea, prevenir y aliviar enfermedades como el asma, y lesiones musculares nerviosas, relajar la musculatura, mejorar el sistema cardiovascular, el sistema respiratorio, la psique y la calidad de vida de las personas.

La natación es una actividad sin impactos, rebotes y movimientos bruscos que aporta seguridad y la baja complejidad permite su práctica a personas que por distintos motivos no pueden practicar algún deporte. La natación actúa contra el dolor en las lesiones y el envejecimiento, siempre y cuando la técnica utilizada sea la correcta.

La natación es un deporte aeróbico, ya que se mueven de forma coordinada todos los grupos musculares y se mejora la resistencia.

Otros movimientos existen para propósitos específicos, tales como entrenamiento o rescate, y también es posible adaptar movimientos para evitar el uso de partes del cuerpo, ya sea para aislar ciertas partes del cuerpo, tales como nadar con solamente los brazos o las piernas, estos estilos se utilizan en su mayoría para hacer los entrenamientos más difíciles, o para personas con amputaciones o afectados por parálisis.

El deporte acuático en natación implica la competencia entre participantes para ser el más rápido sobre una distancia establecida, exclusivamente mediante propulsión propia. Esto lo hace ser un deporte individualizado.

Existen dos tipos de piscinas: piscina semi-olímpica y olímpica. La piscina semi-olímpica es exactamente la mitad de una piscina olímpica. Sus medidas son de 25 metros de longitud por 12.50 m de ancho. Su profundidad varía de 0.80 m hasta los 2.70 m. Las piscinas olímpicas, que generalmente son las más conocidas por la población en general debido a que los Juegos Olímpicos se desarrollan en este tipo de piscinas, miden 50 m de longitud y 25 m de anchura. Su profundidad, al igual que las piscinas semi-olímpicas, puede variar de 0.80 m hasta 2.70 m. En ambas piscinas es necesario que existan entre seis y ocho carriles que permitan a los nadadores estar separados con una misma distancia entre ellos.

El lugar más habitual para practicar la natación es una piscina.

Si te estás iniciando en este deporte lo más aconsejable es empezar en una piscina de 25 metros, ya que permite descansar con más frecuencia.

Puedes encontrar piscinas municipales ubicadas en polideportivos u otros centros deportivos e instalaciones privadas exclusivas para nadar.

Interésate por las normas de la piscina, identificando si se trata de calles de nado libre o de nado rápido o lento, en función de tus capacidades y del tipo de entrenamiento que quieras desarrollar.

Otro opción es nadar en aguas naturales, ya sea en el mar, un río o un lago.

En este escenario, la temperatura del agua no está climatizada, por lo que es aconsejable el uso de prendas de neopreno para mantener la temperatura corporal.

Asegúrate de que la zona es segura, nunca nades en contra de las corrientes y cuando las indicaciones de seguridad (banderas en la playa) no lo recomienden. Si es necesario, consulta al socorrista si es que lo hay y no permitas que los niños pequeños naden solos en zonas abiertas sin la supervisión de un adulto.

En aguas tranquilas resulta más sencillo nadar en el mar que en el río, ya que la presencia de la sal dota de mayor densidad al agua, de forma que los cuerpos ganan en flotabilidad.